CUANDO SE TRATA DE SUDAR ¿QUÉ SE CONSIDERA NORMAL?

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Todo el mundo suda, pero solo se considera un problema si interfiere con ciertas funciones. De hecho, mientras lee este artículo, es probable que esté sudando, posiblemente tan poco que no lo notes.

La sudoración es una función corporal normal y esencial. Su propósito principal es enfriar el cuerpo cuando está en peligro de sobrecalentamiento. Pero como casi todas las otras funciones corporales, es posible sudar demasiado.

Existe una amplia gama de la cantidad de personas que suda, con su género, nivel de actividad física y composición genética individual, todo esto influyen. Si siente que suda mucho pero no le molesta, no hay motivo de preocupación. Por otro lado, si siente que su sudoración está interfiriendo con su comodidad o capacidad para funcionar diariamente, es seguro decir que está sudando demasiado. Pero este estándar es subjetivo, para alguna persona “demasiado” tal vez no parezca problemático.

PORQUE SUDAMOS

La sudoración es uno de los principales mecanismos del cuerpo para mantenerse fresco, asegurando que su temperatura interna no alcance un nivel perjudicial. “El sudor se usa para disipar el calor”, explica Alisha Plotner, MD, dermatóloga del Centro Médico Wexner de la Universidad Estatal de Ohio en Columbus. “Cuando nuestra piel desarrolla humedad en la superficie, esa humedad se evapora y enfría la piel. Esa es la razón principal por la que producimos sudor”. Hay dos situaciones en las que el aumento de la sudoración es normal: cuando nos sobrecalentamos y cuando estamos nerviosos o ansiosos.

La sudoración inducida por la ansiedad está destinada a ser parte de la función de enfriamiento de nuestro cuerpo, dice Plotner. “Desde una perspectiva evolutiva, si alguien está nervioso y necesita escapar de una amenaza potencial, entonces la sudoración podría ser beneficiosa para ayudar a disipar el calor que se generaría”, señala. Contrariamente a la creencia generalizada, dice Plotner, la sudoración no juega un papel importante en la eliminación de toxinas de su cuerpo. Su hígado y riñones hacen la mayor parte de eso, y las glándulas sudoríparas contribuyen “de una manera muy mínima”.

Las glándulas sudoríparas se encuentran en todo el cuerpo; la persona promedio generalmente tiene entre dos y cuatro millones de ellas. Hay dos tipos principales de glándulas sudoríparas: ecrinas, que se abren hacia la superficie de la piel, y apocrinas, que se abren hacia los folículos pilosos. Las glándulas sudoríparas ecrinas están presentes en la mayoría de las áreas de la piel, pero tienden a encontrarse en grandes cantidades en las plantas de los pies, las palmas de las manos, la frente, las mejillas y las axilas. Las glándulas sudoríparas apocrinas son comunes en las axilas y el área de la ingle. Producen un tipo de sudor más espeso que, cuando entra en contacto con bacterias en la superficie de la piel, puede producir mal olor corporal.

Su estado físico y su género juegan un papel importante en la cantidad de sudoración, ya que las personas físicamente en forma y los hombres tienden a sudar más que las personas no estan en forma. En un estudio publicado en septiembre de 2010 en Fisiología Experimental, los investigadores encontraron que, mientras hacían ejercicio en condiciones de calor, los hombres en forma sudaban mucho más que las mujeres en forma, ya que las mujeres tenían la misma cantidad de glándulas sudoríparas activas, pero sudaban menos de cada glándula. Las diferencias entre los miembros aptos y no aptos de cada género mostraron que estar en forma dio como resultado un mayor aumento de la sudoración durante el ejercicio entre hombres que mujeres, con un enfriamiento más eficiente de la temperatura central del cuerpo.

¿CUÁNDO SE CONSIDERA QUE EL SUDOR ES EXCESIVO?

Las glándulas sudoríparas son activadas por su sistema nervioso, lo que explica por qué ciertas afecciones neurológicas pueden provocar sudoración excesiva, como una lesión cerebral después de un derrame cerebral. De acuerdo con Plotner, los cambios hormonales, como los relacionados con la menopausia y las condiciones de salud como la diabetes, así como el uso de ciertos medicamentos hormonales, también pueden causar un aumento en la sudoración.

La sudoración excesiva se conoce como hiperhidrosis. La mayoría de las veces, dice Plotner, la sudoración excesiva no está asociada con ninguna condición de salud subyacente. En cambio, es causada por la actividad excesiva de las vías neurológicas normales que causan la sudoración. Esto se llama hiperhidrosis primaria, y con frecuencia corre en familias (hereditaria).Cuando la sudoración excesiva es causada por una condición de salud subyacente, se llama hiperhidrosis secundaria. “Si sabemos que hay una causa subyacente, entonces es importante concentrarse en esa causa y tratarla cuando sea posible”, dice Plotner.

La sudoración se considera innecesaria o excesiva, dice Plotner, si ocurre fuera de los escenarios normales, como el sobrecalentamiento o la ansiedad, o si la cantidad interfiere con su capacidad para funcionar. Por ejemplo, no se considera normal que el calor leve cause grandes cantidades de sudoración en las axilas.

CUÁNDO BUSCAR TRATAMIENTO

Como regla general, si piensa que puede sudar más de lo que debería, pero no le molesta, no necesariamente tiene que buscar tratamiento, suponiendo que no se encuentre una causa subyacente del exceso de sudoración, señala Plotner. Aunque debería considerar buscar tratamiento, agrega, si su sudoración le dificulta girar las perillas, teclear en una computadora o estrechar la mano de alguien, todo lo cual puede tener un impacto en su vida profesional.

Pero su vida personal y social también es importante, agrega Plotner, por lo que la sudoración que le causa vergüenza o le hace dudar para participar en eventos sociales también debe abordarse. La hiperhidrosis puede afectar áreas particulares del cuerpo o todo el cuerpo, señala Plotner. Las áreas más comúnmente afectadas son la cara y el cuero cabelludo, conocidas como hiperhidrosis craneofacial, así como las axilas, las palmas de las manos y las plantas de los pies. Algunas personas también tienen exceso de sudor en la ingle o en el área del tronco, agrega.

Sin importar dónde o exactamente cuánto estés sudando, si te molesta, puedes ser candidato para un tratamiento. Los tratamientos van desde tópicos, a medicamentos orales, a inyecciones, y cada opción conlleva sus propios beneficios y riesgos. “Creo que es importante que los pacientes estén conscientes de que hay tratamientos disponibles”, enfatiza Plotner. “Si el exceso de sudoración está interfiriendo con su vida personal o profesional, debería consultar a su dermatólogo certificado para discutir sus opciones”.

Carlos Bunay